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domingo, 30 de noviembre de 2014

124.- LA NAVETA DES TUDONS (CIUTADELLA, MENORCA, ESPAÑA)

Considerada como el edificio en pie más antiguo de Europa, es uno de los monumentos más importes de la isla de Menorca.

Naveta des Tudons

Construida en la época pretalayótica final, fue utilizada como lugar de enterramiento de 1.200 a.C. al 750 a.C., ya consolidada la cultura talayótica. Su construcción se enmarca en una época de crisis debido al crecimiento demográfico y al bajo rendimiento de los cultivos. Esta crisis provocó un periodo bélico entre la población de la isla que provocaría una evolución hacia una nueva sociedad donde aparecerían las clases sociales, y con éstas, la necesidad de la clase dirigente de mostrar su poder, evolucionando de la construcción de dólmenes, a las navetas y a los talayotes.


La Naveta des Tudons es una construcción megalítica de la Edad del Bronce con forma de herradura. La técnica que se utilizó para construirla fue la ciclópea. Esta técnica se basa en encajar las piedras sin utilizar ninguna mezcla para mantenerlas unidas. Mide 13,6 metros de largo, 6,4 metros de ancho y 4,25 metros de alto. Una pequeña entrada en la fachada principal conduce a un corredor desde donde se accede a una cámara superior elevada y a otra inferior. A la cámara inferior se acceder por una puerta formada por tres piedras que forman un dintel. En el ábside de la planta inferior se conserva un banco corrido.


Dentro de la Naveta se encontraron cien cuerpos de ambos sexos completamente desordenados. Los cuerpos está datados y van del 976 a.C. al 822 a. C., aunque se cree que la construcción y el uso funerario de la Naveta fue anterior y se prolongó hasta el 750 a. C.  Junto a los cuerpos se ha encontrado diversos objetos funerarios: cerámica hecha a mano de la época talayótica; objetos de bronce como puntas de lanza, cuentas bicónicas, punzones, bolitos y espirales; y objetos de hueso como punzones, botones de perforación en V, y tapones con decoración de círculos concéntricos.


Fue excavada y restaurada arquitectónicamente entre 1959 y 1960 bajo la dirección del profesor Lluís Pericot y Mª L. Serra. El nombre de Naveta fue dado por su forma, ya que parece una nave (barca) invertida. En la isla de Menorca se encuentran otras navetas como: Naveta de Biniac oriental; Naveta nord de Rafal Rubí; y Naveta sud de Rafal Rubí. En Mallorca está la Naveta Alemany.



Dirección: Carretera Maó-Ciutadella km. 40
Cómo llegar: No se puede llegar en transporte público
Horario: De Semana Santa a Octubre: Lunes a Domingo: 9:00h a 20:00h.
               De Noviembre a Semana Santa: Martes a Domingo: 9:00 a 15:00h
Precio: Adultos 2€; Niños de 8 a 16 años: 1,20€; Mayores de 65: 1,20€
            Gratis: Menores de 8 años; Domingos; De Octubre a Semana Santa


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sábado, 15 de febrero de 2014

92.- EL CEMENTERIO DEL POBLENOU (BARCELONA, ESPAÑA)

El Cementerio del Poblenou fue la primera gran necrópolis  de España construida alejada de la ciudad.
 
El Cementerio de Poblenou

 
Además está incluido en el Catálogo de Patrimonio Histórico y Artístico, y forma parte desde noviembre del 2001 de la red de cementerios históricos y monumentales de la Asociación Europea de Cementerios Significativos.
 

 

 
Conocido como Cementerio Viejo, de Levante o del Este, fue inaugurado el 15 de marzo de 1775 por el obispo de Barcelona Josep Climent i Avinent. La idea de crear un cementerio fuera de la ciudad surgió en 1768 cuando el obispo Climent consiguió que el rey de España le cediese unos terrenos propiedad de los jesuitas que habían sido expulsados de España en 1767.
 


 
El objetivo del obispo era acabar con los problemas de insalubridad que padecía Barcelona con los cementerios parroquiales dentro de la ciudad amurallada. Con este Cementerio, Barcelona se adelantaba una década a las reales cédulas de Carlos III de junio de 1786 y abril de 1787. Estas cédulas suprimían los cementerios parroquiales y obligaban a la construcción de las nuevas necrópolis fuera de las ciudades.
 



 
Este primer Cementerio del Poblenou era simplemente un muro que evitaba profanaciones y una capilla para los huesos exhumados de parroquias y conventos. Solo se enterraron en él personas sin recursos y los fallecidos en hospitales.
 



 
Este Cementerio fue destruido en 1813 por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia (1808-1814). Según los franceses, estaba situado en una zona estratégica para la defensa de la ciudad.
 


 
El 15 de abril de 1819 se inauguraba el nuevo Cementerio, que es el que hoy día se conoce. Fue un encargo del obispo Pau de Sitjar al joven arquitecto italiano Antonio Ginesi. Se decidió construir en el mismo lugar ya que era la zona más adecuada para un Cementerio fuera de la ciudad.
 



 
Ginesi se inspiró en los cementerios mediterráneos, especialmente en el de Pisa del siglo XIII. De estilo neoclásico, la característica principal que introdujo Ginesi era el tratamiento igualitario de la galería de los nichos. Esta falta de diferenciación entre ricos y pobres molestó especialmente a la incipiente burguesía catalana que quería demostrar su poder económico hasta después de muertos.
 


 

 
El Cementerio tiene una planta rectangular rodeada por muros, y una entrada monumental creada en 1840 por Josep Mas i Vila. Además tiene cuatro departamentos para inhumaciones, y en el centro, un monumento que es un cenotafio dedicado a las víctimas de la fiebre amarilla de 1821.
 


 
Entre 1848 y 1852 el Cementerio fue ampliado bajo la dirección del arquitecto Joan Nolla. Para la ampliación utilizaron unos terrenos anexionados por la ciudad de Barcelona y que anteriormente pertenecían a San Martí de Provençals. Es en estos terrenos donde se concentran los panteones y capillas de las grandes familias de industriales, comerciantes y banqueros. Con este nuevo departamento se acaba la igualdad social que  buscaba Antonio Ginesi al idear el Cementerio.
 



 
En 1883, con la inauguración del nuevo Cementerio de Montjuïc, el Cementerio del Poblenou pasó a un segundo plano, iniciando su decadencia. La creación del nuevo cementerio explicaría la poca presencia de panteones modernistas.
 


 
El Cementerio de Poblenou tiene 53.000 m2 y contiene 30.768 sepulturas. En él están enterrados industriales como: Bonaplata; Arañó; Ricart; Jaumeandreu; Muntadas; Güell y Arnús.
 



 
Además encontramos: al escritor Narcís Oller; el inventor Narcís Monturiol; a los alcaldes de Barcelona Marià de Cabanes y Manuel Porcar; el músico y político Josep Anselm Clavé; el ideólogo y político Valentí Almirall; y la actriz y cómica Mary Santpere.
 


 

 
A pesar de estos personajes conocidos, la sepultura más popular del Cementerio del Poblenou es la de Francesc Canals i Ambrós, conocido como “El santet del Poblenou”. Muerto en 1899 con 22 años, era un joven bondadoso y caritativo que trabajaba en los almacenes barceloneses de El Siglo. Según la leyenda popular, antes de morir de tuberculosis, predijo el incendio que sufriría la nave de El Siglo en 1932. Se desconoce el origen de la devoción al “Santet” (Santito) pero su tumba es la más visitada de todo el Cementerio, y sus devotos le llevan notas, velas y figuritas.
 




 
La escultura funeraria más popular es sin lugar a duda “El beso de la Muerte”. Representa al ángel de la muerte, que es un esqueleto, besando al pobre difunto para llevarlo al mundo de los muertos. Es una escultura de mármol esculpida en 1930. Creada en el taller de Jaume Barba, se cree que la escultura fue realizada en ese taller pero por Joan Fontbernat Paituví, yerno de Barba.
 




Web Cementerio del Poblenou

Dirección: Av. Icària s/n; C/ Taulat nº2
Cómo llegar: Metro: Línea 4: Parada Llacuna
                        Autobús nº14; nº26; nº36; nº41
Horario: De Lunes a Domingo: 08:00h-18:00h
                Visitas guiadas gratuitas: 1º Domingo de mes: 10:30h Catalán: 12:30 Castellano
                                                             3º Domingo de mes: 10:30h Castellano: 12:30 Catalán
Precio: Gratis

 
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martes, 28 de enero de 2014

86.- EL CEMENTERIO DE SANT ANDREU (BARCELONA, ESPAÑA)

El Cementerio de Sant Andreu, junto al del Poblenou y al de Montjuïc, es uno de los tres cementerios de la ciudad de Barcelona.
 
Cementerio de Sant Andreu


Su origen se remonta a la Edad Media cuando estaba situado junto a la iglesia. En 1837, tanto la iglesia como el cementerio se quedaron pequeños, y se decidió derribar la iglesia para construir otra más grande y se aprovechó para trasladar el cementerio fuera del ámbito urbano. Se construyó en un lugar relativamente cerca, los terrenos de la Masía de Can Calç.
 


 
En 1897 Sant Andreu del Palomar dejó de ser un pueblo independiente para pasar a ser un barrio de Barcelona. Entonces el Cementerio empezó a depender directamente de los Servicios Funerarios del Ayuntamiento de Barcelona que empezó a realizar ampliaciones y mejoras en el Cementerio. La primera ampliación fue en 1899, dirigida por el arquitecto Pere Falqués. En 1919 hubo una segunda reforma, dirigida por el arquitecto Agustí Domingo Verdaguer.
 



 
En 1924 se llevó a cabo una tercera reforma mucho más ambiciosa. De esta época es la fachada actual inaugurada en 1927 y diseñada por Agustí Domingo Verdaguer, y la capilla (1930) de Ramon Térmens Mauri. En esta reforma también se crea el recinto dedicado a los protestantes.
 


 
Durante la Guerra Civil Española, el Cementerio cambia de nombre para llamarse Cementerio de Harmonía del Palomar. En 1940 los arquitectos J. Gordillo y M. Ribó construyeron el Panteón del Soldado, el panteón más controvertido del Cementerio. Está dedicado a los soldados muertos sin recursos. Se cree que la escultura del soldado, que es anónima, es obra de Frederic Marés. Durante el franquismo los militares celebraban la misa de difuntos en él. El panteón tenía varios símbolos franquistas que eran víctimas de actos vandálicos, hasta que en el 2007 por la Ley de Memoria Histórica fueron retirados.
 


 
En 1951 la comunidad israelita de Barcelona consiguió que el Ayuntamiento les cediera un terreno para sus enterramientos. Esta zona se conoce como Recinto Libre. Así desde 1951 el Cementerio de Sant Andreu es uno de los pocos cementerios que acoge a difuntos de tres religiones diferentes: católica, protestante y judía. De esta época también es el monolito con una campana en lo alto. Cuenta la tradición que conmemora el accidente de coche de unos bomberos y unos soldados. Después se han ido haciendo reformas hasta la actualidad. Lo curioso es que desde 1984, debido a la división territorial que hizo el Ayuntamiento de los barrios de Barcelona en Distritos, el Cementerio pertenece al Distrito de Nou Barris en lugar de al Distrito de Sant Andreu.
 


 
El Cementerio acoge los panteones y sepulcros de importes familias de negocios de Sant Andreu como: Fabra, Basté Ros, Forner, Iglesias Riera, Servat, Benguerel, Puig i Saladrigas, Duran, Santaló, Busquets Vilà, Grífol, etc… También destacan las tumbas del poeta y dramaturgo Ignasi Iglésias i Pujades (1871-1929) y del Santet de Sant Andreu. La leyenda cuenta que el “Santet” (santito) era un seminarista al que el obispo prohibió ser sacerdote porque su madre se dedicaba al espiritismo. El niño murió de pena y la gente empezó a decir que hacía milagros.
 



 
Además de estos panteones de estilo modernista, encontramos otros panteones más kistch donde descansan difuntos de etnia gitana y difuntos de otros países.
 


 
Dirección: Carrer Garrofers 35-47
Cómo llegar: Metro Línea 4: Parada Llucmajor
                        Autobús 36; 73; 132; B16; B19
Horario: De Lunes a Domingo: 08:00h-18:00h
Precio: Gratis